Equipo La Serena: Descubrimiento de nuevas tierras


Desde la tarde del día viernes 24 hasta la mañana del domingo 26 de septiembre de 2015 los miembros del Equipo Nuestra Señora de la Esperanza de La Serena se reunieron en su acostumbrado retiro anual.


Como cada último fin de semana de septiembre, los miembros se reunieron en la parroquia María Reina de los Apóstoles de Pan de Azúcar a vivir esta instancia de fraternidad, reflexión y compartir, en un retiro donde participaron por igual los miembros en sus distintos estados de vida y ministerios en la Iglesia.


Al atardecer del viernes 24 de septiembre, ya es costumbre reunirse antes de la serenidad y silencio del retiro en un momento de alegre compartir y fraternidad. Durante esta breve jornada los miembros aprovecharon de compartir, conversar, jugar y junto a esto, dar la bienvenida a Laura Donoso, quien este año gentilmente animó las reflexiones. Ella es miembro de la Institución Teresiana (IT) y amiga del Instituto desde hace muchos años, quien emocionada por la invitación, no quiso restar de las reflexiones la riqueza del espíritu de Santa Teresa y las motivaciones propias del año de la Vida Consagrada.


Para el sábado las reflexiones giraron en torno al título “Llamada, Desasimiento, y Descubrimiento de nuevas tierras”, donde los miembros meditaron desde la actual realidad del Equipo en La Serena su vocación cristiana, su desarraigo a aquello que no es de Dios y su descubrimiento de nuevos horizontes de servicio y realización. Para esto, dividieron el día en tres grandes momentos, los cuales fueron culminados cada uno con la eucaristía, la oración y la acción de gracias comunitaria por la noche.


Las reflexiones nutrieron el ánimo del Equipo en el servicio que silenciosamente presta en las distintas realidades eclesiales y civiles, impulsándolo además a poder caminar firmemente aún en las dificultades. Precisamente las reflexiones permitieron a los miembros adentrarse en el discernimiento a los nuevos desafíos, que en el momento presente, Dios propone a cada persona. Estos desafíos, distintos en la medida de cada miembro, constituyen nuevas tierras a descubrir, frente a las cuales el Señor amorosamente nos dice “Sígueme”.


Durante el día domingo, luego de la oración, los participantes del retiro se dieron tiempo de agradecer el don del Señor regalado en estas reflexiones y junto a ello, agradecer a Laurita, como cariñosamente es llamada por muchos, por su acertada y particular forma de transmitir cada reflexión y aporte a la vida espiritual de los miembros.


Destacados
Más Noticias