En este pensamiento, encontramos la razón de que el Voluntas Dei entienda la oración como la fusión de dos presencias. Dios y el hombre se encuentran en el espacio único de la conciencia. De aquí siempre está lista una oración para brotar, cualquiera sea el estado de mi alma.

 

Por eso para cualquier cristiano, la oración es fuente y culmen de una vida dedicada a glorificar a Dios y anunciar la salvación al mundo entero. Con mayor razón para el Voluntas Dei, quien en la mistica de los 555 encuentra en los actos de piedad el nutriente necesario para encaminarse en el itinerario de santidad que el padre fundador nos propone.

 

Privilegiando los 5 actos de piedad contenidos en el primer punto de la mística de los 555 el Voluntas Dei hace vida este espíritu de oración. Es por esto que hemos dedicado este espacio como un lugar que nos ayude a entrar en intimidad con Jesús. Aquí podrás profundizar este pilar de nuestra espiritualidad, y encontrar elementos que te ayuden a profundizar esta dimensión fundamental.

          Antes de ponerse en oración, hay que familiarizarse con este pensamiento: la oración es un cara a cara de dos vivientes, libres como el aire, interesados el uno en el otro, hechos el uno para el otro. Uno de ellos es débil, siempre en la búsqueda de un bien, el otro es infinitamente sabio, poderoso y bueno.

Padre Louis Marie Parent